El legado de nuestras raíces
Hay historias que nacen de la tierra… y otras que permanecen para siempre en el corazón. En Zapotal, provincia de Los Ríos, vivió Violeta Piedad Wellington Villalba, una mujer que dedicó su vida a enseñar, cultivar y sembrar valores.
Fue maestra, directora y guía de generaciones. Pero su vocación no terminaba al salir de la escuela. También encontraba en los cultivos de cacao otra forma de enseñar: con amor, disciplina y dedicación.
Su hija Jenny heredó ese amor por la tierra y juntas continuaron una tradición familiar, transformando los frutos del cacao en chocolate, seleccionando cuidadosamente sus granos y respetando los procesos de fermentación para conservar sus aromas y sabores.
Porque en su hogar, el cacao era mucho más que un cultivo. Era familia, conversación, recuerdos y momentos compartidos alrededor de una taza de chocolate.
Así nació Violet Cacao: para mantener viva la historia de una mujer, maestra, madre y abuela que sembró cacao, compartió chocolate y nos enseñó que los recuerdos más hermosos comienzan alrededor de una mesa.
Hoy, cada grano, cada aroma y cada sabor llevan consigo una parte de esa historia.
Una historia de amor, trabajo, familia y raíces ecuatorianas.
Violet Cacao: el legado de nuestras raíces. Una historia que se cultiva, se comparte y permanece en el corazón.
